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Friso para Pared, elige Madera, PVC o DM

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Madera

Los frisos de madera se usan en exteriores y espacios rústicos.

PVC

Los frisos de PVC son resistentes y sirven también para el exterior.

Blanco

Los frisos lacados en blanco dan un toque especial a tu casa.

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A continuación te dejamos el catálogo completo con todos los frisos que tenemos en nuestra tienda online

¿De qué materiales se hacen los frisos?

Instalar un friso en tu hogar solucionará muchos problemas funcionales que pueden presentar las paredes de las viviendas aportando, además, una estética impecable con multitud de posibilidades decorativas.

Ventajas de instalar frisos de pared

Ocultan desperfectos, deterioros e imperfecciones de las paredes. También puedes deshacerte del gotelé pasado de moda.

Los zócalos protegen los tabiques de las humedades, golpes, manchas y las rozaduras fruto del uso diario. También permiten convertir en habitables algunos espacios «muertos» que no usabas, como trasteros, porches, buhardillas y sótanos, creando zonas increíbles con muy poco dinero.

Además, ganarás en aislamiento térmico y acústico si optas por la instalación rastrelada que, bien hecha, mejorará la ventilación entre las lamas del friso y la pared. También tendrás la opción de poner entre ambos cualquier tipo de material aislante, aumentando así la eficacia de esta interesante función.

Elección del material

No es lo mismo decorar o remodelar un baño que un dormitorio, ten en cuenta estos consejos a la hora de elegir el friso para pared adecuado.

Zonas secas

Para habitaciones como los dormitorios, el salón, un despacho, el comedor, etc., podrás optar tanto por la madera como por el PVC o el MDF. Esto va a depender de tus preferencias.

Más adelante te explicaremos las características y formas de instalación de cada material.

Zonas húmedas

Si necesitas un revestimiento que aguante la humedad, especialmente en espacios con poca ventilación, la única opción válida será un friso decorativo de PVC.

¿De qué materiales se hacen y cuál es el adecuado?

Friso de madera

Las lamas de los frisos de madera son listones machimbrados de diversas maderas macizas. Puedes revestir tanto paredes como techos y vas a encontrar una gama muy amplia de acabados: natural sin tratamiento, barniz o teñido con tantos colores y efectos como puedas imaginar.

La calidez que aporta la madera es bien conocida en decoración, a lo que se une que es una materia prima aislante por naturaleza y que su tipo de instalación, a base de ristreles, crea una cámara de aire.

Si, además, te preocupa el medioambiente, has de saber que la mayoría de frisos decorativos están fabricados con madera de bosques sostenibles gracias al Programa de Reconocimiento de Sistemas de Certificación Forestal que garantiza la correcta gestión de los productos de la industria maderera.

La madera puede ser decapada y repintada, por lo que goza de buena durabilidad, podrás cambiar la decoración a lo largo del tiempo con muy poco esfuerzo de forma económica.

Friso de MDF

Las lamas de los frisos de MDF están hechas con una mezcla de aglomerado, fibras de madera y resinas sintéticas. ¿Cuáles son sus ventajas y diferencias respecto a la madera maciza? Que es un material más ligero y, sobre todo, más económico.

También le afecta menos la luz solar a efectos de decoloración, es antialérgico y los ácaros no se adhieren a su superficie.

Friso de PVC

Los frisos de PVC los puedes usar en cualquier espacio del hogar, incluso en techos, pero es especialmente adecuado para revestir zonas húmedas como cocinas, aseos, baños o algunos sótanos, ya que evita la proliferación de moho y no se abomba.

Podrás encontrar piezas de PVC para este tipo de revestimiento en formatos grandes, resultando muy cómoda su instalación en paredes completas, pudiendo hacerla con o sin ristreles. En el segundo caso, van directamente en las paredes, ya sean pegados con adhesivos especiales, grapados o atornillados.

En cuanto a la estética, los vas a encontrar imitando cualquier material: madera, metal, cerámica, tela, cemento, etc.

Tipos de instalación de frisos

Fijación mediante tornillos

Este sistema se utiliza para la instalación de los frisos de madera y MDF. Se fijan unos listones llamados ristreles (o rastreles) en la pared con tornillos para colocar sobre ellos el revestimiento.

Los ristreles deberán ir perpendiculares a la posición del friso. Esto quiere decir que, si vas a colocar lamas verticales, tendrás que poner los ristreles en horizontal y viceversa, fijando las lamas al ristrel con grapas o clips.

Con este tipo de instalación crearás una cámara de aire, favoreciendo la ventilación y creando un extra de aislamiento. Otra ventaja de este método es que no hay soporte que se le resista: paredes de pladur, ladrillo, yeso, etc.

Fijación con adhesivos

Es un método muy sencillo, si bien solo es válido para revestimientos de PVC y vinílicos. Consiste en encajar las lamas entre ellas siguiendo el machimbrado, pegándolas a la pared con masilla o adhesivos de doble cara.

Los revestimientos adhesivos sirven tanto para zonas secas como húmedas, por lo que resultarán perfectos si quieres ponerlos en la cocina, el lavadero o el baño. Y no nos cansaremos de recordarte que este material impide la formación de moho hasta en lugares con poca ventilación.

Si bien todos los revestimientos pueden ponerse también en el techo, con los adhesivos te resultará extremadamente fácil.

Te recomendamos que, antes de ponerte manos a la obra, apliques una imprimación en la pared, sobre todo si está muy deteriorada, pues el agarre será superior.

Autoadhesivo

Extremadamente sencillo de colocar, este tipo de revestimiento ya lleva incorporada una espuma adhesiva especial para paredes muy porosas o irregulares en la parte trasera. Solo tendrás que retirar el papel protector y colocarlo cuidando la simetría.

¿Conviene añadir un aislante?

No es necesario, pero sí te lo recomendamos. Ya optes por frisos de madera maciza, frisos de PVC o MDF, si preparas la pared con un aislante térmico y acústico de tu elección, verás aumentada la protección antimoho y contra las humedades, mejorarás la temperatura de tu casa, que será constante tanto en invierno como en verano con el consiguiente ahorro energético, y gozarás del ansiado silencio en tu hogar, no solo evitando los molestos ruidos procedentes del exterior, sino pudiendo montar, por ejemplo, una sala para organizar fiestas, ver películas o tocar música sin molestar a tus vecinos.

Acabados de los frisos

La estética es uno de los factores más importantes a la hora de vestir las paredes. Lo que debes pensar es de qué forma quieres colocar los frisos (horizontales, verticales, en espiga, mixtos, etc.) y con qué acabado te vas a sentir más a gusto.

Madera

¿Qué mejor acabado en madera que la propia madera? No obstante, si prefieres otros materiales, siempre puedes elegir aquellos que la imitan.

Podrás escoger entre diversas maderas. Si son al natural, la de pino cuentas con vetas y nudos muy apropiados para ambientes rústicos, la de abeto es más uniforme y sirve para casi cualquier ambiente, mientras que con las de haya o roble podrás conseguir ambientes más clásicos e incluso étnicos aplicando el barniz adecuado.

Con los frisos de maderas tratadas y pintadas podrás hacer todo lo que imagines, pues la gama de colores es inmensa. Son muy populares para los cuartos infantiles y juveniles. En realidad, todo depende de tus gustos.

Cerámico

¿Quieres cerámica en tus paredes, pero no estás por la labor de hacer obras ni gastarte una fortuna? Instala tú mismo fácilmente cualquiera de los frisos que imitan el material cerámico. Con este acabado conseguirás un estilo vanguardista, moderno y atemporal.

Tridimensionales

Tienen relieve real con el que conseguirás un estilo totalmente innovador, que rompe con todos los esquemas decorativos.

Opciones para colocación de revestimientos

La colocación del revestimiento te da muchísimo juego a la hora de conseguir diversos efectos visuales conjugando estética con las necesidades prácticas que requiera cada estancia.

¿Cómo colocarlo, en vertical, en horizontal o en espiga?

Si decides colocar los frisos en vertical, la habitación, visualmente ganará longitud. Si optas por vestir una pared de suelo a techo de este modo, la estancia parecerá más alta.

En cambio, si la disposición es en horizontal, parecerá más amplia, por lo que es una excelente opción para espacios pequeños como buhardillas.

Pero no solo existen estas opciones. Puedes colocarlos en diagonal, que es lo que se suele conocer como «en espiga». Esta configuración es más atrevida, da un estilo un tanto informal que rompe la norma al no quedar alineadas las lamas con los muebles.

También puedes dejar volar tu creatividad jugando con diversas combinaciones verticales y horizontales en una misma habitación.

A media altura o de suelo a techo

Cualquier opción es buena, pero, por ejemplo, a un pasillo muy largo le vendrá mucho mejor a media altura, ya que lo acortará visualmente. También quedan muy bien en habitaciones con techos muy altos. Pero si lo que quieres es que parezca más baja y acogedora, lo conseguirás forrando las paredes enteras horizontalmente (de suelo a techo).

Revestir solo una pared entera es un recurso muy decorativo que puedes emplear para darle relevancia, como por ejemplo, detrás de la zona donde vaya a ir la televisión o bien en el dormitorio, haciendo las veces de un cabecero.

Elección de los colores

Los criterios son los mismos que cuando eliges pinturas, azulejos o papel pintado. Mientras los tonos claros aportan frescura y resultan perfectos para espacios pequeños o con poca luz, con los oscuros crearás ambientes acogedores y cálidos.

Cuando tienes habitaciones grandes y bien iluminadas, puedes permitirte poner desde granates u ocres hasta azules profundos que, combinados con pintura o papel si te decantas por frisos a media altura, darán un toque clásico y elegante.

Remates para revestimientos

La elección de los diversos accesorios necesarios para rematar la instalación de los frisos no puede ser hecha al azar. Cada revestimiento requiere determinados elementos.

Perfiles para revestimientos de madera y MDF

- Cornisa: es una moldura decorativa de madera o de MDF que se coloca en la parte superior, haciendo de separación entre el techo y la pared.

- Rinconera: es la moldura (del mismo material) que tapa la unión de dos lamas en las esquinas interiores (ángulos convexos). También sirven de protección.

- Remate o remate final: así se llama la moldura creada para proteger la parte superior del friso.

- Guardavivo o esquinera: es la moldura que necesitarás para proteger las esquinas salientes. Con ellas se cubre la unión entre dos lamas.

- Rodapié: es una pieza que cumple tanto con la función estética como con la práctica. Tienes que colocarlo en la base de la pared, la parte que toca el suelo. El rodapié protege la parte inferior de los tabiques de todo tipo de golpes, como los que se pueden producir limpiando, o de los productos químicos y el agua que contiene la fregona.

Perfiles para zócalos de PVC y revestimientos adhesivos

- Cornisa: es un remate de forma curva que deberás poner en la unión entre la pared y el techo

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- Perfil multifunción: es el complemento específico para los revestimientos adhesivos y sirve tanto para rematar las uniones en sentido vertical como horizontal.

- Unión: este remate se encarga de cubrir la unión entre dos lamas del zócalo. Para instalar las uniones, deberás separar las dos partes que conforman el perfil.

- Extremidad: es la terminación que, como su nombre indica, se coloca en cada extremo final de la pared. Estos perfiles pueden ser de clip, por lo que se colocan con un simple encaje a presión en cada lama. No necesitarás clavos, pistola, pegamentos ni ninguna otra herramienta.

Consejos útiles a tener en cuenta

Antes de empezar

Lo primero que tendrás que hacer, será sacar los zócalos que hayas elegido de su embalaje, como mínimo, 24 horas antes de que te pongas a instalarlos, dejándolos en la estancia a vestir en posición horizontal.

Las lamas deben aclimatarse a la temperatura que vaya a tener normalmente la habitación, así que, si la vas a tener caliente y ahora está fría, sube el termostato.

Asegúrate de que la superficie que vas a revestir está limpia y perfectamente seca. Retira todos los muebles, cuadros y accesorios, así como los enchufes. Asegúrate que la pared está bien nivelada. Si no lo está, corrige el defecto con el producto adecuado.

Reorganizar la decoración al terminar

Cuando hayas acabado, te sentirás genial, pero nada comparado a cuando tengas en su sitio tus muebles, cuadros, estanterías, etc.

Si elegiste frisos de madera o MDF, tendrás que usar tornillos y tacos especiales para que puedan llegar a la pared atravesando las lamas. Recuerda que hiciste la instalación con ristreles dejando una cámara de aire.

Limpieza y mantenimiento

Para los de madera y MDF bastará que les quites el polvo y pases un paño ligeramente húmedo o con los limpiadores para muebles de madera habituales. Limpia los de PVC con tu producto habitual no abrasivo de limpieza doméstica.

Con estos consejos instalarás sin problemas tu friso preferido mejorando la estética y funcionalidad de todas las estancias de tu hogar mientras ahorras dinero en calefacción y aire acondicionado.

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