Usos tradicionales y tendencias en el diseño de tu pileta lavadero


Como fabricantes e instaladores de pilas lavadero, queremos darte algunas nociones sobre su utilización y los cambios en su morfología y diseño a lo largo del tiempo, así como hablarte de las nuevas tendencias y materiales en boga para su construcción hoy en día.

Terrazos Cantalejo PILÓN Fregadero o Pila DE Piedra PARECIDA AL Granito O MÁRMOL DE 70x46x21 cm. (Rojo)
  • IMPORTANTE: Debido al peso las entregas se realizarán en planta baja.
  • Medida exterior: 70 x 46 x 21 cm. Peso: 52 kg.
  • Color: Rojo
  • Acabado: Liso, pulido e impermeable.
  • No se hacen envíos a Baleares.

Cómo usábamos históricamente la pila lavadero

Las piletas lavadero son un clásico en toda vivienda desde hace siglos. Son cubículos que nos permiten trabajar con agua, bien sea para nuestra propia higiene personal o para lavar otros utensilios al mismo tiempo, ya se trate de ropa, objetos de cocina o vajilla.

Hasta mediados del siglo pasado, en España las pilas lavadero abarcaban tres diferentes funciones y, por tanto, presentaban diseños muy diferentes según cada uso.

La pileta lavadero para lavado de ropa

Por un lado, se utilizaban para lavar las prendas personales y del hogar. Este tipo de pilas solían ser de cerámica o piedra, y generalmente disponían de una capacidad en litros muy elevada, pues debían admitir la cantidad de agua suficiente como para introducir grandes elementos textiles, tales como sábanas o cubrecamas.

Su diseño solía complementarse con una superficie adyacente de tipo rugoso, una zona con un relieve a base de surcos sobre la que frotar la suciedad de las prendas en zonas determinadas y que favorecía el escurrido del exceso de líquido de nuevo al depósito principal.

Su uso fue decayendo con la aparición de las lavadoras automáticas de tambor, aunque hay quien sigue prefiriendo los métodos tradicionales y el jabón de fabricación natural para un lavado más orgánico de sus prendas más apreciadas.

Un clásico de toda la vida:

Las piletas de cocina

Otro tipo de pila era la que estaba presente -y sigue estando- en toda cocina. Su principal cometido es la del lavado y, a veces, también el escurrido y secado de los enseres de la vajilla y cubiertos empleados a la hora de cocinar y comer.

Aunque su uso se redujo con la aparición de los primeros lavavajillas domésticos, resulta imposible concebir una cocina a día de hoy sin la presencia de, al menos, una de ellas.

Resultan imprescindibles como paso intermedio para eliminar los excesos de comida de los platos y cubiertos, del líquido de los vasos y copas, y muy útiles para lavarnos las manos de forma recurrente mientras cocinamos y alternamos unos utensilios y alimentos con otros.

Las piletas de baño o de aseo personal

Por último, hablaremos de la no menos importante pileta de baño. Esta solía estar presente directamente en los dormitorios y consistía, básicamente, en una especie de palangana de cerámica o metal laminado sostenida por un mueble, a menudo construido en madera o en redondo metálico.

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Estos modelos solían ir acompañados de las no menos características jarras o jarrones que contenían el agua y, en ocasiones, contenían algún tipo de accesorio adyacente para guardar la pastilla de jabón.

Su uso era limitado, pues no estaban conectadas a la traída de agua y, sencillamente, eran de utilidad para el aseo al levantarse de la cama o antes de acostarse.

Pilas de obra y pilas prefabricadas

Actualmente existe un enorme abanico de opciones a la hora de adquirir una pila lavadero e instalarla en nuestro hogar. Las múltiples variantes en cuanto a material de construcción empleado, forma, acabado y tamaño nos permiten integrarla perfectamente en las dimensiones del espacio que disponemos, ya sea mucho o poco, y adecuarla a distintos usos.

Podemos instalarte cualquier tipo de pila que exista en el mercado ya prefabricada, o también podemos construir una de obra, adaptada y personalizada a tus exigencias, y con las características que se te antojen.

Las pilas de obra nos permiten jugar con cualquier dimensión y material. Adaptarla a tu espacio disponible e integrarla como un elemento más de la decoración interior de tus estancias. Los tratamientos de estanqueidad garantizan totalmente la eficiencia de la instalación.

Son dos opciones igualmente interesantes dependiendo del tipo de uso que queramos en nuestras cocinas o baños.

¿Qué materiales podemos usar para las piletas lavadero?

Como ya hemos visto con anterioridad, existen múltiples materiales, además de los comúnmente conocidos para dar forma a nuestros elementos de cocina y baño.

La piedra es uno de los más nobles y tradicionales, aunque, en la actualidad, se le pueden dar formas y acabados de lo más moderno e innovador. Desde mármoles blancos a granitos grises o rosas, pasando por mármol Travertino, de origen italiano, con incrustaciones de resina de ámbar, o incluso hasta pizarra.

Si queremos instalar un elemento de obra, podremos elegir cualquier tipo de material y adaptarlo con un acabado pulimentado o más rústico. Eso sí, siempre se le puede dar un tratamiento del tipo Microban, es decir, una protección antibacteriana permanente, lo cual es muy apropiado especialmente para las pilas de lavado en cocinas.

Pueden concebirse como grandes elementos tallados en una sola pieza de piedra o en varias, además de presentar formas menos comunes, como en semiesfera hueca, con el desagüe en la parte inferior.

Actualmente existen también multitud de nuevos materiales pétreos sintéticos que aglomeran fibras de piedra y cuarzo. Los materiales tipo Silestone dan un acabado muy sofisticado a nuestros fregaderos y presentan unos diseños que van desde lo más clásico a lo más vanguardista. Además, sus superficies vienen totalmente tratadas con protectores y barnices adecuados para una alta durabilidad.

La porcelana, por otra parte, resulta ya un clásico en las pilas de nuestros aseos y cuartos de baño. Su amplia gama de colores y acabados en diferentes dimensiones nos permite adaptarlas a cualquier concepto de decoración actual y a cualquier espacio reducido, pues existen modelos que apenas cuentan con medio metro de ancho y aún menos de profundidad.

El vidrio es otro de los materiales más en boga últimamente. Tanto en formas ortogonales, generando cubículos en forma de prisma, como en semiesferacon el grifo exento, podemos instalar pilas con diseños que presentan una gran ligereza visual al ser casi transparentes.

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Otro material que suele ser muy habitual en los fregaderos de nuestras cocinas es el metal. Tanto el acero inoxidable como incluso el aluminio resultan muy útiles para fabricar piezas por extrusión y que nos aportan gran ligereza, ya que su peso en comparación con las de piedra, cerámica o vidrio resulta ser mucho menor la mayoría de las veces.

Las pilas metálicas suelen estar concebidas para integrarse en un mueble o encimera de cocina. Pueden presentar uno o dos depósitos. Esta característica es, por lo general, muy útil cuando se trata de cocinas de uso industrial o para viviendas con familias numerosas o muchos residentes.

Además, suelen incorporar una zona adyacente de secado, con una superficie en surcos que favorece el escurrido del líquido de nuevo hacia el depósito para que desagüe.

Las pilas metálicas, al contrario que puede suceder con las de piedra, son de una naturaleza más estanca por sí mismas y no suelen requerir de tratamientos posteriores relativos a la higiene y protección contra bacterias, puesto que no se trata de un material tan poroso.

Tendencias en la instalación de nuestras pilas de baño.

Antiguamente solían introducirse en los baños con un fuste o columna que iba hasta el suelo, dándole una sensación muy aparatosa y nada ligera a toda la instalación. Estos modelos han ido poco a poco siendo sustituidos por otros formatos más acordes al diseño actual.

Muchas veces se adecúan a superficies horizontales de madera u otros materiales, en encimeras de mármol o en todo un conjunto que aglutina pila, grifos, espejo y cajones o armarios.

También pueden colocarse de forma exenta, como una pieza individual, ancladas a la pared y voladas sobre el suelo, algo que resta mucho peso visual en cualquier composición estética para decorar nuestro baño.

Están de moda los acabados en cerámica y piedra sobre base de madera, con un grifo monomando aparte, que sobresalen de la horizontal y crean una curva hacia el interior del depósito. Jugando con los dispensadores de jabón, las toallas y otros enseres de baño, puedes crear diferentes conceptos para tu zona de aseo.

También existe gran innovación en los grifos que las acompañan. Desde los tradicionales y última generación hasta los grifos de incisión horizontal, que en lugar de proyectar un chorro de agua cilíndrico clásico, aportan una pantalla continua menos impetuosa, como si de una catarata se tratase.

Tendencias en la instalación de nuestras pilas de cocina

Además de en los baños, también son tendencia las pilas de cocina que sobresalen de la encimera, y están hechas de cerámica o piedra. Generalmente, suelen estar combinadas con otras más profundas e inmersas en el mesado y que poseen más capacidad de trabajo, dándole a las primeras una función más decorativa y estética.

Aún así, las pilas metálicas embebidas en encimera también siguen estando adaptadas al diseño contemporáneo. Ahora es mucho más común, por ejemplo, no dejar que sobresalgan los bordes sobre el granito u otro material del mesado, sino que sea este el que sobresalga hacia los interiores del depósito.

Su colocación depende cada vez más del diseño general de la cocina. En los últimos tiempos resulta de lo más habitual ver cocinas en isleta que se ubican en el centro de la estancia. Muchas veces, el depósito de la pila se cubre con algún embellecedor para que, una vez esté recogida la cocina, sólo se vea un paño liso y limpio.

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La grifería que se utiliza también aporta numerosas novedades. Se incluyen tomas de agua dentro y fuera del depósito, y muchas veces la toma no se encuentra directamente adyacente a la pila, si no que adopta formas longitudinales y curvas, con diseños altamente innovadores que salen desde otro lugar del mueble.

También es muy frecuente ver grifos-manguera extensibles, que nos permiten alargar su longitud y orientar el chorro de agua al punto que deseemos para quitar el exceso de alimento y líquido de los platos, vasos y copas que hayamos utilizado.

Los dispensadores de jabón y lavavajillas se integran muchas veces en el mueble, resultando solamente visible el pulsador exterior, algo que aporta una importante sensación de pulcritud externa.

Los colores de nuestra pila

Si bien existen multitud de parámetros en los que innovar a la hora de establecer un diseño más actual para nuestros elementos de baño, como los formatos de pila, los materiales o los tipos de grifo, no iba a ser menos con el color que podemos emplear para hacerlos parte de nuestra decoración.

Los acabados en piedras y mármoles presentan los colores tradicionales de la piedra. En los aglomerados pétreos, por ejemplo, podemos disponer de una amplia gama de tonos y texturas en función de los áridos que se emplean, sus distintos grosores y los aglomerantes que se utilizan para compactarlos.

Las cerámicas tradicionales y los nuevos materiales sintéticos de cuarzos y resinas -como el antes mencionado Silestone– son los materiales que mayor abanico de opciones presentan en cuanto a color.

Desde el habitual blanco, que puede ser más mate o brillo dependiendo del pulido y el tratamiento posterior, hasta crema, blanco hueso y amarillo suave. También existen gamas muy interesantes como los acabados terracota y siena, que combinan muy bien con paredes en tonos beige, gamas de grises y similares.

Pero estas son las opciones más tradicionales. Si lo prefieres, puedes apostar por tonos más originales aunque no necesariamente arriesgados. Los azules verdes son una opción cada vez más en boga en interiorismos contemporáneos. Los tonos turquesa ultramar pueden funcionar muy bien si los combinamos con otros elementos en colores similares como, por ejemplo, los juegos de toallas o los dispensadores de jabón.

El verde pistacho es, desde hace algunas temporadas, un tono que siempre funciona, pues resulta alegre e higiénico, siendo de lo más apropiado si queremos darle un aire cromático al baño y salirnos del habitual juego de blancos.

Los tonos marrones y grises oscuros, junto con los negros, suelen resultar de gran utilidad si queremos darle un aspecto lujoso a nuestros baños o cocinas.

Toda esta información podemos ampliártela sin compromiso, además de darte nuevas y valiosas ideas para la decoración de tu casa. ¡Llámanos e infórmate!


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Usos tradicionales y tendencias en el diseño de tu pileta lavadero
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Como fabricantes e instaladores de pilas lavadero, queremos darte algunas nociones sobre su utilización y los cambios en su morfología y diseño a lo largo del tiempo.
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Brico-Valera
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