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Cubreradiadores a medida, decora tu hogar

  • Variedad en acabados

  • Hechos a tu medida

  • Estilo rústico y moderno

  • Con y sin cajones

  • Envíos a cualquier punto

  • Productos Garantizados

  • Asesoramiento personal

  • Envío garantizado

Fabricamos el cubreradiador que estás buscando

Tenemos distintos estilos de cubreradiadores que pueden encajar en el estilo de tu casa

Cubreradiadores Blancos

Un cubreradiador lacado blanco encaja muy bien en una decoración minimalista y actual.

Cubreradiadores Madera

Los cubreradiadores de madera se suelen utilizar en ambientes y decoraciones rústicas.

Cubreradiadores Modernos

Al igual que los blancos, estos cubreradiadores encajan perfectamente en espacios modernos.

Estos son los cubreradiadores más populares

Una selección de cubreradiares que no dejan indiferente a nadie

CB-220
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CB-780
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CB-280
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CB-400
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CB-320
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969 208 152 y 630 857 914

Nuestro catálogo de cubreradiadores

Conoce toda nuestra variedad en cubreradiadores hechos a medida para tu hogar

En Brico-Valera disponemos de una gran variedad de acabados para que elijas el cubre radiador que más te guste sin que tengas que limitarte a solo unos pocos modelos.

Ser una fábrica nos permite poder ofrecer una sinfín de diseños y acabados para todos nuestros productos, y también cómo no para los cubre radiadores. Fabricados por nosotros mismos ofrecemos al cliente que pueda elegir su cubreradiador en madera maciza o MDF para que pueda combinarlo con cualquier tipo de acabado y decoración del hogar.

Dependiendo del material elegido para la fabricación de este cubre radiador podrá elegir acabados como lacados, barnizados naturales, tintes... una gran variedad de opciones para adaptarnos a las necesidades y gustos de cada cliente.

Entre los acabados más demandados para los cubreradiadores, tenemos que destacar los siguientes:

(Si no encuentra el acabado que desea no dude en contactar con nosotros y le facilitaremos una carta de acabados completa para que pueda elegir el suyo)

Nogal

Nogal Claro

Pino

Roble

Ral-1021

Ral-2011

Ral-4003

Ral-4005

Ral-5015

Ral-6025

Ral-6027

Ral-7006

Ral-7010

Ral-7039

Ral-8000

Ral-8012

Ral-8023

Ral-8025

Ral-9002

Ral-9007

Ral-9016

Ral-9017

Para todos aquellos que estén en proceso de redecorar o reformar su hogar, la posibilidad de hacerse con cubreradiadores es, sin duda, una de las más atractivas de las que se manejan en las actuales tendencias del sector. No en vano, hablamos de un producto práctico, de fácil integración en el diseño de tu hogar y que aporta un toque de elegancia y clase a la habitación en la que se encuentra, lo que lo convierte en una opción destacada entre quienes buscan una vivienda eficiente y, a la vez, acogedora.

Los radiadores son un elemento absolutamente necesario de cara a mantenernos cálidos y confortables durante el periodo invernal, pero lo cierto es que no acostumbran a tener un aspecto particularmente bello, más bien todo lo contrario. Esto puede ser un problema para las personas más preocupadas por la apariencia de su hogar, una preocupación de lo más extendida debido a que, como es natural, una vivienda cuya imagen nos resulte agradable contará siempre con un mayor componente de comodidad y relajación.

Con la finalidad de solventar dicho problema, llegaron los cubreradiadores, pensados para convertir un elemento de lo más monótono en incluso antiestético en algo más. Su popularización es de lo más comprensible, ya que pese a tratarse de un producto enormemente simple, cumple a la perfección su función principal y aporta otras como alejar a los niños y mascotas del intenso calor que emanan los radiadores.

Múltiples virtudes de los cubreradiadores

Para empezar, la variedad de acabados que presentan hacen que sea casi imposible que no haya uno para cada persona. Desde aquellos con acabados de roble, pino o nogal (claro y oscuro) hasta los que son de diversos colores, el abanico de posibilidades es casi infinito. De esta manera, podrás evitar que las limitaciones de diseño puedan suponer un obstáculo a la hora de realizar la elección.

En concreto, en Brico-Valera contamos con una fábrica propia, lo que nos da la oportunidad de brindarte, como cliente, todo tipo de ofertas. Podrás escoger entre cubreradiadores de madera maciza o de MCF (tablero de fibras de densidad media), y una vez realizada esta elección, podrás optar por acabados como lacados, barnizados naturales o tintes. Además, estamos dispuestos a escuchar todo aquello que puedas sugerirnos para tratar de adaptarnos a cualquier tipo de necesidad o petición.

Cubreradiadores a medida

Otra característica que facilita llevar estos productos a los distintos hogares es la capacidad de diseñarlos a medida, adaptándose así a los diferentes tipos de radiador que puedas tener en casa. Es obvio que estos no son siempre iguales, por lo que esta capacidad de crear el producto en base a las necesidades de cada uno es, sin duda, una de sus grandes virtudes.

Eres tú, como cliente, quien va a decidir el tamaño de tu cubreradiador. Nosotros nos centraremos en seguir las pautas proporcionadas en altura, anchura y profundidad para ofrecer un producto que se ajuste de forma precisa a lo solicitado.

Es posible, no obstante, que esto genere dudas con respecto a cómo llevar a cabo la medición entre aquellos menos familiarizados con el producto o con la decoración de viviendas en general. Conviene, por tanto, saber que la altura debe medirse desde la parte inferior a la superior del radiador, aunque es de gran ayuda contar también con el dato de la distancia que separa la parte superior del suelo; la anchura se toma desde la parte izquierda a la parte derecha, incluyendo posibles codos o mandos de regulación; mientras que la profundidad ha de calcularse tanto midiendo la del radiador en sí mismo como la distancia que lo separa de la pared a la que va unido.

Además, en caso de que el radiador cuente con un rodapié, también será necesario tomar las medidas de profundidad y altura del mismo, ya que esta información resultará fundamental. De esta forma, ya tendremos todos los datos necesarios para proceder a la fabricación del cubreradiador, tanto si llega hasta el suelo como si está elevado con respecto a él.

Misma potencia sin desgaste

Una de las grandes preocupaciones entre los menos familiarizados con este producto es la posibilidad de que su empleo reduzca la potencia calorífica del radiador. Esta puede llegar a ser una duda razonable, ya que cabría preguntarse: si cubrimos el radiador, ¿podría este ser menos efectivo?

La respuesta, sin embargo, es negativa. Los cubreradiadores se diseñan con aberturas en su perímetro, de forma que el calor continúa emanando y se expande de forma natural por la habitación sin verse afectado en absoluto por la presencia de este producto.

Además, también es común la preocupación con respecto al potencial desgaste de la pintura del cubreradiador debido a la cercanía con la fuente térmica, pero, de nuevo, se trata de un temor infundado. Todos los productos están preparados para resistir el calor y, además, se diseñan de forma que ninguna de sus partes entre en contacto directo con el radiador, evitando así desperfectos o daños tanto en la pintura como en la estructura.

Un sinfín de opciones

Conviene que nos detengamos de forma más pausada en la enormidad de posibilidades de diseño que este producto te brinda, pues, de nuevo, para quienes desconozcan muchas de sus alternativas es difícil imaginar semejante abanico. El material de fabricación es la variación más evidente, pero una vez que se profundiza en la materia, podemos encontrarnos una infinidad de opciones que emplear.

Diseños originales en madera

Empecemos con uno de los materiales más comunes, por lo menos para nosotros, como es la madera. Esta no solo es cada vez más común en la decoración de interiores debido al toque de clase que proporciona, sino que presenta un acabado poroso que facilita el empleo de distintas pinturas, barnices o lacados, haciendo de ella un material versátil y sobre el que se puede trabajar con mucha flexibilidad. Además, puede amoldarse de forma muy sencilla a cualquier formato.

Una de las formas más habituales de emplearla es la construcción en madera maciza. En este caso, lo más normal suele ser no pintarla y dejarla como acabado natural, ya que aporta un toque de nobleza al acabado. No obstante, esto no quiere decir que no se lleven a cabo los distintos procesos de lijado, pulido y barnizado, indispensables para llegar a ofrecerte un producto de calidad que conserve todas sus cualidades teóricas.

Además, el empleo de maderas naturales suele dar lugar a una estructura muy estética. No es casualidad que el olivo o el wengué, una madera oscura de origen tropical, sean actualmente muy empleadas en el diseño de interiores, ya que dan lugar a un aspecto de lo más atractivo.

No obstante, no conviene dejar de lado el tablero de fibras de densidad media, la otra gran materia con la que acostumbramos a trabajar. Esta, también referida de forma habitual como MDF debido a sus siglas en inglés (Medium Density Fiberboard), está conformada por un aglomerado de fibras de madera y resinas de origen sintético. Estas son prensadas con el objetivo de dotar a la tabla de una densidad notablemente mayor a la habitual en los paneles de aglomerado más tradicionales o en la madera contrachapada.

La gran ventaja de este material es que, pese a ser bastante más barato, proporciona un acabado no muy diferente al de la madera rústica en términos de sofisticación. En este aspecto es, por contra, enormemente superior a los mencionados paneles de aglomerado o a la madera contrachapada, proporcionando una gran eficiencia si lo medimos en relación calidad-precio.

Con todo, su aspecto económico no es su única gran ventaja, ya que, al tratarse de un material con una superficie plana y sin ningún grano, resulta mucho más sencillo aplicar el proceso de lacado e incluso aplicar cola o adhesivos. La finalidad de esto último no es otra que la de permitir la colocación de chapados exteriores, de forma que se pueda imitar la apariencia de la madera maciza y otros materiales de forma más económica.

Más materiales

Sin embargo, pese a que la madera es nuestra especialidad, la lista no acaba ahí. De forma relativamente reciente, ha comenzado a popularizarse la introducción de nuevos modelos fabricados con aluminio o con lienzo tensado, materiales con los que pueden alcanzarse acabados de lo más novedosos.

Centrándonos en el aluminio, se trata de un metal que permite trabajar con paneles de un grosor muy pequeño, lo que reduce de forma enorme su peso y lo convierte en un material mucho más cómodo de usar. Además, se presta al empleo de diseños menos típicos como motivos florales o líneas sinuosas, permitiendo que adquieras cubreradiadores que se salen de la tónica habitual y destacan por lo atrevido y rompedor de su apariencia.

Por otra parte, las estructuras de metal pueden emplearse a modo de cubículo para, posteriormente, cubrirlas con lienzo tensado. Al igual que en el caso anterior, nos encontramos con una opción que aligera el resultado final y que permite jugar con el diseño de forma más creativa. Es más, en este caso, esta última característica se potencia, ya que es posible darle un acabado con cualquier tipo de imprimación. ¿Una foto personal? ¿El lienzo de algún artista de mayor o menor renombre? Todo lo que se te ocurra será una posibilidad que hará a tu cubreradiador brillar debido a su originalidad.

Tendencias y nuevos conceptos

Ya en lo referente a su estructura, también encontramos un rango de posibilidades más diverso de lo que podría suponerse en un primer instante. Para empezar, podemos elegir entre darle un aspecto de mueble tradicional, haciendo que llegue hasta el suelo para que cubra también el rodapié, o hacer que se mantenga a una cierta altura sobre la superficie. Esto puede conseguirse a través de enganches o sujeciones, dotando al conjunto de una apariencia más similar a la del radiador original.

No obstante, es su aspecto frontal el que aporta una mayor capacidad para innovar en el diseño. Pueden combinarse múltiples piezas para tratar de representar distintas formas geométricas, ya sean círculos, líneas rectas y/o onduladas o algunas más complejas. Además, también es habitual el empleo de celosías, que aportan un toque mucho más clásico.

Otra de las tendencias actuales pasa por tratar de integrar el producto con el resto de tu mobiliario. Esto se logra incluyendo en su parte frontal algunos elementos propios de otros de los muebles de la estancia, dando lugar así a cubreradiadores con cajones, baldas, o puertas similares a las de los armarios. Esto dota al resultado final de un aspecto más orgánico en relación al resto del hogar, evitando que su presencia pueda resultar llamativa y haciendo las delicias de aquellos que se decantan por un estilo de decoración más discreto.

Para gustos, colores

El color es, por supuesto, uno de los elementos que más variedades aceptan. Esto te permitirá adaptar tu cubreradiador a los tonos que hayas empleado en tu hogar. Puedes hacerlo por similitud, haciendo que vaya en consonancia con las tonalidades dominantes en la habitación para que su presencia se sienta más natural; o por contraste, empleando colores menos habituales que, por su combinación con el resto, proporcionen un aspecto más llamativo y rompedor.

En este sentido, el cubreradiador blanco acostumbra a ser uno de los más solicitados debido a la facilidad de este color para combinar con cualquiera que sea la decoración por la que hayamos optado. Su neutralidad es, por tanto, uno de sus puntos fuertes, pero no es ni mucho menos el único, ya que ayuda a reflejar la luz de la estancia y la dota de una luminosidad y un brillo difícilmente alcanzables con el empleo de otras tonalidades.

También tiende a ser habitual la elección de tonos crema, entendiendo como tales el blanco hueso, los amarillos pálidos, los tonos tierra, los sienas tostados claros, o incluso el color café con leche. Estos son muy versátiles a la hora de combinarse con otros colores o con estructuras de madera, y son los favoritos de quienes se decantan por la discreción a la hora de realizar sus elecciones. Dado su cariz acogedor y hogareño, no es de extrañar que así sea.

Las tendencias más recientes, no obstante, parecen decantarse más bien por tonos azul noche o verde ultramar, que si bien pueden resultar algo extraños a primera vista, te ayudarán a estar a la vanguardia en lo que a elección cromática se refiere. Su éxito se debe a que son una gama que favorece la relajación y la tranquilidad, algo siempre deseable en estancias como el dormitorio o el salón, destinadas al reposo y a generar un ambiente cómodo y distendido tanto para el anfitrión como para potenciales invitados. Sin embargo, si prefieres decantarte por algo más tradicional, los colores cálidos han sido siempre una elección segura en este sentido.

Siguiendo con las nuevas corrientes, los tonos pastel parecen vivir un pequeño apogeo. Tanto los rosas como los azules o amarillos pálidos están ganando presencia y, aunque puede parecer que dotan a la habitación de una apariencia pueril o infantil, ¿no es ese un sentimiento que a todos nos gusta revivir de vez en cuando?

Con todo, se tratan, de nuevo, de colores quizás demasiado llamativos para algunos, que pueden preferir recurrir a otros más sobrios como el gris cálido. Esta puede resultar una elección interesante, ya que combina de maravilla con las maderas oscuras y se sale de la tónica habitual, aportando al hogar una fusión de originalidad, sencillez y elegancia que le sentará a la perfección.

Más almacenaje, más funcionalidades

A priori, cabría pensar que las opciones de almacenaje de un cubreradiador son bastante reducidas y que se limitan a la balda superior. Esto en principio es cierto, pero si nos ponemos creativos, podemos expandir esta capacidad a la vez que añadimos elementos de diseño no existentes en el modelo original, ganando así en formas de empleo y en estética.

La inclusión de elementos propios del mobiliario es la manera más utilizada para conseguir dicho resultado. De esta forma, haremos que cubrir el radiador no sea la única función del producto, dotándole de uno o varios complementos que extiendan sus posibles usos y hagan que su funcionalidad vaya más allá de la que sugiere su nombre.

Por ejemplo, podemos añadir una estructura con varias repisas tanto en la zona superior como en los laterales, otorgándole así una apariencia similar a la de una estantería y pudiendo emplearla para colocar distintos objetos. Estos pueden ir desde libros o discos a otros meramente ornamentales y decorativos, exactamente igual que lo que harías con una estantería de verdad.

Si, por contra, lo que buscamos es que el aspecto del cubreradiador se asemeje más al de una cómoda, podemos emplear los laterales o la parte superior para incorporar un mueble con bureau en el que se incluyan distintos cajones. Así, ganarás también espacio para guardar diversos objetos, aunque en este caso pierde su propiedad ornamental debido a que estos no serían visibles. No obstante, ganarás en privacidad, ya que dichos cajones pueden incluso cerrarse con llave para evitar que sean abiertos sin tu consentimiento.

También podemos pensar a lo grande e incluir un mueble con aparador completo. Este iría situado sobre la zona que cubre la parte superior del radiador y, si bien su anchura y profundidad dependen del mismo, su altura puede llegar hasta el techo. Esto no solo aumenta enormemente tus opciones de almacenaje, sino que permite también combinar varias de las opciones que te aportaban los elementos anteriores: cajones, estantes, baldas, e incluso nuevos añadidos como espejos o puntos de iluminación. Con esto, convertiríamos de forma definitiva el cubreradiador en un mueble más, integrándolo por completo en el mobiliario de la habitación en la que decidas ubicarlo.

Cambiando por completo de punto de vista, encontramos la posibilidad de incorporar un mueble zapatero. Debido a la altura a la que suelen encontrarse los radiadores, esta funcionalidad es bastante más coherente de lo que pueda parecer, pues basta con añadir unas puertas de tipo batiente que puedan guardar nuestro calzado.

Como vemos, las opciones son múltiples, y basta con usar la imaginación para encontrar la manera de multiplicar las posibilidades de tu cubreradiador a la vez que consigues aportarle un componente de organicidad con el resto de la decoración. Con todo, las variaciones siguen y siguen: una estufa simulada integrada en el acabado, un mueble botellero que integre altavoces, bandejas e incluso espejos... ¿Qué más se te ocurre?

Los tipos más comunes

Dicho todo esto, es probable que la amplitud de opciones haya llegado incluso a abrumar a los primerizos. ¿Cómo elegir entre tanta variedad? Si la gama de posibilidades te sobrepasa, siempre es una opción atender a los tipos más habituales, ya que estos sirven para englobar diversos cubreradiadores en función de si comparten o no muchas de las características mencionadas anteriormente.

Cubreradiadores de madera

Estos son más habituales en ambientes y decoraciones rústicos, pero sus posibilidades son inmensas. Es más, el empleo de madera está comenzando a resultar muy habitual, lo que puede hacer que estos comiencen a adquirir una mayor popularidad.

Los cubreradiadores de este tipo son de lo más prácticos, ya que son muy sencillos y rápidos de limpiar, acumulan mucho menos polvo que los de metal, y pueden ser muy longevos siempre y cuando hayan sido fabricados con una madera de calidad. Además, su mantenimiento es también bastante simple, ya que basta con aplicar barniz y un buen limado para que dé la sensación de estar como nuevo.

La madera de roble suele ser la más empleada, lo cual se debe a su firmeza y durabilidad. Su capacidad para mantener sus condiciones en cualquier entorno climático y su resistencia a la humedad refuerzan dichas virtudes, haciendo de él uno de los materiales más comunes y prácticos cuando se habla de cubreradiadores.

Cubreradiadores blancos

Un cubreradiador lacado blanco es ideal para combinarlo con una decoración minimalista y moderna. Si este es tu caso, no dudes en barajarlos como una opción de lo más viable, aunque no conviene descartarlos si no lo es, ya que son de los modelos que con más facilidad se pueden hacer encajar en diversos entornos.

Estos cubreradiadores son considerados los más elegantes, ya que prácticamente de forma instintiva tendemos a asociarlos con el buen gusto y la delicadeza. Esta virtud hace que se trate de un producto cuyo diseño difícilmente pasará de moda, ya que la elegancia es un valor siempre deseable.

Es más, se trata de un tono asociado a la pureza y la pulcritud que siempre sienta bien en cualquier vivienda, independientemente de cómo sea el resto de su decoración. Estamos, por tanto, ante una opción prácticamente infalible en este tipo de elementos.

Cubreradiadores modernos

De forma similar a los blancos, estos están ideados para ocupar un espacio en estancias que luzcan una decoración actual. No obstante, suelen estar fabricados con otros colores, normalmente más oscuros, dándoles un toque de distinción diferente, más discreto pero igualmente elegante.

Están pensados también para lucir mejor con la colocación de elementos como libros o fotos que complementen su apariencia y les hagan resaltar. Su diseño, por otra parte, suele contener rejillas, y es habitual que estén fabricados con fibras de densidad media que los hagan más resistentes y duraderos gracias a la calidad que proporciona dicho material.

Cubreradiadores clásicos

Lo antiguo no está reñido con lo elegante, de ahí que continúen existiendo cubreradiadores que apuesten por un aspecto más similar al tradicional. Sin embargo, el gran mérito de estos es que consiguen adaptar dichos elementos a una estética más actual, haciendo que no desentonen en ningún tipo de decoración y dando lugar a una combinación que, sorprendentemente, se siente fresca y renovada. Más que clásicos, podríamos hablar de atemporales, ya que son diseños que nunca dejarán de funcionar si se saben adaptar a los tiempos que corren.

Mesa cubreradiador

Aquí nos encontramos ante una funcionalidad de lo más curiosa. Algunos cubreradiadores cuentan con la opción de convertirse en mesa cuando se desee, ya sea desplegando una lámina o convirtiendo la tapa frontal en la mesa en cuestión. Esto no solo permite emplear dicha superficie, sino que asegura que las piernas estarán cerca de la fuente de calor, lo cual resulta ideal para aquellas personas que necesiten realizar alguna labor desde casa en un día frío y quieran asegurarse la comodidad que proporciona una buena temperatura.

Además, si la lámina que ejerce de mesa está desplegada, la parte destapada puede emplearse para almacenar diversos objetos. Por tanto, es posible que convenga mantener la superficie extendida incluso cuando no se está usando, ya que aporta una mayor capacidad de almacenaje y puede combinar bien con otros elementos de diseño o con el mobiliario de la habitación.

Mueble cubreradiador

Si, en lugar de optar por una mesa, te decantas por otros elementos anteriormente mencionados, como cajones o repisas, estaremos ante este concepto en el que el propio cubreradiador acaba siendo casi secundario si se compara con el resto de características sumadas. Se trata de una decisión de lo más práctica, ya que puede adaptarse dichos añadidos a las necesidades de cada una de las habitaciones, dando lugar así a varios muebles cubreradiadores distintos en función de lo que necesites en cada lugar.

Cubreradiadores de diseño

Estos resultan ideales para quienes quieran decantarse por una estética más depurada y estilística. Encontramos aquí los modelos más sofisticados, pensados no solo para encajar a la perfección en un tipo de decoración o para no llamar la atención en la misma, sino para destacar por su belleza y engalanar la estancia con su mera presencia.

Tienden a caracterizarse por el empleo de colores suaves y un lacado brillante, aunque esto no significa que otras opciones resulten inviables. Con todo, estos no son las más habituales por casualidad, y es que están pensados para destacar en casi cualquier ambiente y resaltar el mismo, haciendo que la habitación crezca gracias a ellos.

No hablamos, por tanto, de un producto ideado simplemente para esconder el radiador. Ni siquiera estamos ante un elemento funcional a la par que discreto. Estos cubreradiadores llevan la elegancia por bandera y, cada uno a su manera, hacen de su presencia un plus en todos los niveles.

Los modelos más populares

Por si esto fuera poco, también te brindamos la lista de las elecciones más habituales entre nuestros clientes, ya que esto puede ayudarte a tener una idea de cuáles son las tendencias más recientes o de cuáles son los cubreradiadores que tienden a funcionar mejor en nuestras tiendas. Todos ellos tienen en común el estar fabricados de madera y la posibilidad de que se les apliquen diversos acabados, pero sus apariencias y empleos son de lo más variopintos.

CB-220

Este modelo se trata de un cubreradiador de madera que permite una ligera abertura frontal mediante una puerta inclinada. Además, está diseñado para llegar hasta el suelo y presenta un escaso ancho que permite incluirlo entre los cubreradiadores pequeños.

CB-780

En este caso, estamos ante un modelo algo más ancho que presenta una celosía en su parte frontal. También llega hasta el suelo, aunque no con toda su parte inferior, sino a través de dos patas en los extremos de la misma que le confieren una apariencia más similar a la de un mueble.

CB-280

Este cubreradiador vuela por encima de la superficie del suelo y cuenta con un diseño sencillo a base de líneas rectas tanto horizontales como verticales pero que, combinado con un tono blanco, le confiere un aspecto muy elegante.

CB-400

Posiblemente el más sofisticado de entre los mencionados. Presenta un aspecto rústico y un diseño que mezcla láminas de madera colocadas en horizontal y distintas ranuras que le aportan también una apariencia más propia del mobiliario del hogar que de un complemento para un radiador.

CB-320

Por último, nos encontramos con un cubreradiador clasico que se integrará perfectamente en los hogares decorados con una apariencia más bien tradicional, gracias a su diseño y a la celosía central que presenta en su zona frontal.

Asesoramiento total

Si pese a todo, consideras que sigues necesitando ayuda para realizar tu elección, contamos con un grupo de profesionales dispuestos a asesorarte en todo lo que necesites. Entendemos que las decisiones relativas a la decoración del hogar no son sencillas de tomar, pues se trata de elementos con los que habrá que convivir cada día y con los que un error puede resultar fatal, ya sea en cuestiones de diseño, dando lugar a una apariencia distinta a la esperada y que no resulta de tu agrado, o de funcionalidad, pudiendo no resultar tan útil como creíste en un principio.

Es por ello por lo que estaremos ahí para ayudarte si consideras que así lo requieres. En Brico-Valera nos preocupamos por que quedes satisfecho tanto con el producto seleccionado como con el trato que te ofrecemos, así que pondremos a tu disposición todos nuestros conocimientos sobre cubreradiadores y sobre decoración de viviendas para alcanzar un resultado óptimo desde cualquier punto de vista.

Lo diseñamos a tu gusto

Imaginemos por un instante la siguiente situación: echas un ojo a nuestro catálogo y, pese a que en nuestro enorme abanico de opciones hay varios que te llaman la atención, ninguno de ellos termina de convencerte del todo. Te gustan aspectos de uno, aspectos de otro... Pero ninguno en su totalidad. ¿Es este el fin?

Para nada. Nuestro catálogo incluye algunos de los modelos más solicitados por nuestros clientes, pero como fabricantes estamos capacitados para realizar todo tipo de cubreradiadores originales que nos solicites. Basta con que nos describas con precisión lo que deseas y nos pondremos manos a la obra, tratando de asemejarnos de la manera más exacta posible a tu descripción, ya que, al fin y al cabo, nosotros solo ponemos las manos y las herramientas para dar forma a tu creatividad y dejar que tus muebles y tu decoración se expresen de la forma en que deseas.

Te hacemos presupuesto

El precio es un aspecto siempre delicado de tratar. Los mejores cubreradiadores, aquellos que no solo tapan el radiador, sino que aportan diversas funcionalidades y cuentan con un carácter estético y elegante, no son precisamente baratos. Esto es comprensible, ya que, como hemos visto, este producto puede llegar a trascender la función original con la que fue creado y llegar a ser mucho más que una simple cubierta, lo que hace que su costo crezca a medida que lo hacen sus virtudes.

No obstante, la inmensa lista de variedades hace que podamos encontrarlos de todo tipo y, cómo no, a todos los precios. En función de si buscas uno más sofisticado o si te decantas por la sencillez, tu cubreradiador ideal será uno u otro y tendrá un coste en consonancia con lo que hayas solicitado. De esta manera, cualquiera tiene la posibilidad de hacerse con uno, independientemente de sus aspiraciones y recursos.

Para saber en qué rango de precios entra el producto que deseas, no tienes más que comentarnos qué características buscas y te haremos un presupuesto personalizado que te ayudará a saber de antemano cuánto te costará. Esto te dará la oportunidad de rectificar, tanto si dicha cifra sobrepasa tus posibilidades como si es menor de lo que esperabas y quieres añadir algún complemento más. Simplemente contacta con nosotros y te ayudaremos a elegir no solo el que mejor se adapta a tus necesidades, sino también a tu disposición económica.

Instalación sencilla

Si algo caracteriza también a los cubreradiadores es que son elementos que pueden instalarse de forma fácil y cómoda. No cuentan con elementos aparatosos o de un tamaño particularmente grande ni tienen piezas cuya aplicación requiera de herramientas muy específicas. De esta manera, podrás montarlo e implementarlo prácticamente desde el momento en que lo tengas en casa.

Es, además, un proceso bastante seguro, puesto que no contiene elementos afilados o punzantes que puedan generar accidentes en el momento del montaje. Incluso los compradores que duden de su habilidad para llevar a cabo dicha instalación se sorprenderán al encontrarse con la claridad y sencillez de las instrucciones y descubrir que están más capacitados de lo que pensaban para ejecutar todo el procedimiento por sí mismos.

Envíos a cualquier punto

Una de las grandes ventajas que te ofrecemos desde Brico-Valera es la posibilidad de recibir tu nuevo cubreradiador en cualquier punto. Este envío es completamente gratuito siempre que tu compra supere los 350 euros, y hará que no tengas que preocuparte por absolutamente nada más que estar en casa en el momento en el que efectuemos la entrega.

¿A qué esperas?

En resumen, nos encontramos ante un producto enormemente práctico, pues no solo es capaz de cumplir a la perfección con su labor principal, sino que se le pueden añadir otras muchas para terminar de sacarle partido. Es, además, tremendamente versátil, ya que puede adaptarse a cada tipo de radiador siempre que se fabrique a medida, y sus enormes posibilidades de diseño le permiten aportar un importante componente estético a la habitación en la que se encuentre, independientemente de cómo esté decorada la misma.

Por si fuera poco, está disponible en una amplia gama de precios, para que aquellos con un gusto más refinado elijan entre los mejores y que los que prefieran limitarse a un modelo más básico puedan hacerse con él sin un enorme desembolso. De esta forma, culminamos una lista de ventajas más que consistente preparada para convencer a los indecisos de que un cubreradiador es una adquisición ideal de la que no se arrepentirán.

Si eres uno de los convencidos, en Brico-Valera estamos deseando conocerte para poder ayudarte en la elección de tus cubreradiadores. No olvides que podrás contar en todo momento con el consejo de nuestros expertos y que nos ocuparemos de llevarte tu elección a casa para que no tengas que preocuparte por el proceso de transporte, que sabemos que tiende a ser arduo en este tipo de adquisiciones. Olvídate de todas las complicaciones añadidas y dedícate única y exclusivamente a seleccionar un producto capaz de cubrir tu radiador, decorar tu hogar, hacerte ganar espacio de almacenaje y combinar con el resto de los componentes de tu mobiliario en una misma compra. ¿Vas a seguir esperando?

Sabemos que ni todos los radiadores son iguales ni todos tenemos las mismas medidas, por ello Brico-Valera fabrica a medida todos los cubre radiadores para así adaptarnos a cada cliente.

Tener un producto único es algo que prima en el día de hoy, en Brico-Valera te ofrecemos poder personalizar tu cubre radiador a tu gusto y a la medida que necesitas en cada situación para que no tengas ningún tipo de limite a la hora de elegir tu futuro cubre radiador.

Altura, anchura, profundidad... todo lo eliges tu, para que no le pongas limites a tu imaginación y consigas el producto que necesitas y te gusta.

Además también puedes elegir un sinfín de acabados para combinarlos con tu cubre radiador y tener así un mueble diferente que marque tu personalidad y gustos.

Nos adaptamos a las necesidades de todos nuestros clientes buscando una solución sencilla y económica que satisfaga al cliente y le evite quebraderos de cabeza innecesarios.


Diseños originales en madera

La madera es el elemento clave para nosotros a la hora de construir un cubreradiador; su facilidad para amoldarse a cualquier formato y su acabado poroso, que permite jugar con pinturas, tintes, barnices y lacados, hacen de ella nuestra fuente principal como material de trabajo.

Nuestras formas de producción más habituales incluyen la construcción de las piezas en madera maciza o en tablero DM. ¿Sabes cuáles son las propiedades de uno y otro? La madera maciza aporta nobleza a los acabados. El material destaca mucho más cuando, en vez de pintarse, se deja como acabado natural, obviamente, tras ser lijado, pulido y aplicarle el barniz o lacado correspondiente.

Las maderas naturales pueden ser de gran atractivo gracias, por ejemplo, a tener una veta con una estructura muy estética, como en el caso del olivo o de algunas maderas oscuras tropicales como el wengué, muy utilizadas en el diseño de interiores contemporáneo.

A continuación, te explicaremos qué es y qué propiedades tiene nuestra otra materia prima favorita, el DM:


- El tablero de fibra de Densidad Media (de ahí vienen sus siglas), también conocido en inglés como MDF -o Medium Density Fiberboard- es un aglomerado de fibras de madera y resinas sintéticas prensadas que aportan a la tabla mayores densidades que los tradicionales paneles de aglomerado y de madera contrachapada.

- Su acabado es mucho más sofisticado que el de cualquiera de las anteriores, convirtiéndolo en una de las alternativas más ventajosas a la hora de trabajar con un material que resulta más barato que la madera maciza y aporta un acabado igualmente interesante.

- Además de ser más económico, el DM es un material ideal para usar lacados, pues su superficie resulta totalmente plana y sin grano. También se pueden recubrir con chapados exteriores que imiten madera u otros materiales, pues su acabado liso admite también el uso de colas y adhesivos a la perfección.

Otros materiales destacados

La madera natural y el DM no son los únicos materiales con los que podemos jugar a la hora de crear nuestros cubreradiadores. Recientemente se empiezan a introducir nuevos modelos en aluminio o en lienzo tensado que pueden resaltarse con acabados realmente insólitos.

El aluminio nos permite, además de trabajar con paneles muy finos, ahorrarnos mucho peso en la pieza. Sus propiedades hacen de él un material muy interesante para incluir perforaciones en retícula o con diseños más atrevidos, como motivos florales o líneas sinuosas que harán destacar a nuestro cubreradiador como un elemento más de la decoración.

También podemos realizar estructuras en metal o madera a modo de cubículo para luego cubrir los paños con lienzo tensado. De nuevo, se trata de otra opción que nos permite ahorrar mucho peso en la pieza y darle acabados con imprimaciones del tipo que queramos. Podemos recrear fotografías personales o plasmar un lienzo de algún artista de renombre, dándole al mueble un aire de pieza decorativa realmente original.

Tendencias y nuevos conceptos en los cubreradiadores

Una de las grandes propiedades que tienen al ser introducidos en el interiorismo de un espacio es que podemos enfocarlos como un mueble tradicional, partiendo desde el suelo y rebajando las esquinas inferiores para embeber el rodapié, o podemos dejarlo volado sobre el suelo, enganchándolo a la pared con sujeciones suficientemente firmes.

En cuanto al frontal, podemos partir de un diseño en una o en múltiples piezas. Jugar con un acabado en retícula o con la forma de las perforaciones, que pueden ser circulares, lineales rectas y onduladas, o pueden también representar patrones geométricos.

Las celosías también se pueden encontrar con diseños mucho más actuales, pero la tendencia es a enfocar la estructura del panel frontal en una única pieza de madera o en bloques ortogonales yuxtapuestos.

Otra de las tendencias más habituales últimamente es integrar la pieza que cubre al radiador en un conjunto de mobiliario que incluye baldas, cajones u otras dependencias, de tal forma que pueda disimularse como puerta de un armario, por ejemplo.

Los colores, un abanico de infinitas posibilidades

El mueble que elijas debe estar en concordancia con los demás elementos decorativos de tu hogar. Adaptar su color a los tonos dominantes de cada estancia suele ser una de las fórmulas más agradecidas para integrar estas piezas con total naturalidad.

También puedes atreverte con tonos menos habituales, siempre y cuando tengan sentido dentro de las gamas que elijas para el resto de ornamentos y tapices de tus interiores.

El blanco suele ser nuestro gran aliado a la hora de diseñar nuestros muebles. Su neutralidad es el gran punto fuerte de este color, además de que resulta un tono realmente luminoso y que no apaga la luz de la estancia, sino que la refleja, aportando mayor sensación de claridad.

Otros tonos que realmente resultan muy acogedores e integran muy bien las piezas en el hogar son los tonos crema. El blanco hueso, los amarillos pálidos y los tierras y sienas tostados claros. El tono café con leche o la madera natural clara, con una tonalidad similar a la de la haya, por ejemplo, combinan con casi todo y resultan muy discretos.

Apostar por los tonos cálidos suele ser sinónimo de éxito en la decoración de un espacio. No obstante, entre las últimas novedades cromáticas para la arquitectura de interiores podemos destacar las gamas de azules y verdes.

Las nuevas corrientes traen los tonos azul noche y verdes ultramar están de rabiosa actualidad y, aunque pueden resultar más arriesgados en un primer momento, nos permitirán decorar nuestra casa a la última. Además, son gamas que invitan a la relajación interna y a la reflexión, ideales para dormitorios o salones con un estilo distendido.

Otra de las tendencias más en auge en estos últimos tiempos son los tonos pastel, tanto en rosas como en azules y amarillos pálidos, que darán a nuestras estancias un toque más pueril y nos recuerdan a nuestra infancia.

Otra opción más sobria aunque no menos acertada son las gamas de grises cálidos, donde resaltan muy bien los acabados en maderas oscuras tropicales como el anteriormente mencionado wengué.

El almacenaje como añadido a su funcionalidad

De entrada, el mueble del cubreradiador nos aporta poco como elemento de almacenaje: una única balda que queda libre en su parte superior, donde podemos apoyar pequeñas objetos decorativos.

Sin embargo, la moda actual nos lleva a fabricar elementos de mobiliario globales donde el cubrir la calefacción es tan solo una de sus funcionalidades, pero puede incluir muchos detalles más. A continuación te vamos a enumerar algunas de las posibilidades con las que enfocar tu pedido:


- Mueble con cubreradiador y baldas, donde a la pieza que enmascara se le añaden en los laterales o en la zona superior una estructura con varias repisas, generando la sensación de estantería, y admitiendo almacenaje de elementos decorativos, libros, discos, etcétera.

- Mueble con bureau lateral o superior, donde se le yuxtaponen una serie de cajones más pequeños en el lateral izquierdo o derecho, o en la parte superior, dando la sensación de una cómoda o aparador más que de una estantería. Pueden incluir también cajones para cierre con llave.

- Mueble aparador completo, en el que la pieza que cubre el radiador suele ser la parte inferior de un conjunto grande que a veces, incluso, puede llegar hasta el techo. Puede combinar cajones y baldas con otros elementos, como espejos y puntos de iluminación. Puede convertirse en un elemento ideal para disponer en un hall o zona de entrada, o en un distribuidor previo a otras estancias.

- Mueble zapatero, donde se incluyen puertas tipo batiente que, una vez abiertas, apoyan en diagonal y pueden guardar nuestro calzado. Resulta muy cómodo para este uso dada la altura a la que suelen encontrarse los radiadores.

- Otros acabados concretos como el de estufa simulada, donde se integra un acabado a imagen de una estufa artificial, o incluso el de mueble de alta fidelidad o botellero, donde se integran altavoces o bandejas, incluyendo espejos y metal en los interiores de las dependencias del mueble.

Instalar un cubreradiador es una excelente opción ya que además de embellecer nuestro hogar puedes crear espacios más agradables con un elemento de decoración único y personalizable. Aquí y ahora vas a poder tomar nota de lo esencial para tomar medidas correctamente y poder hacer tu pedido con total seguridad.


Veamos que puntos son necesarios tener en cuenta a la hora de encargar un cubreradiador

¿Cómo tomar las medidas de mi futuro cubreradiador?

Tomar las medidas del radiador de cara a la fabricación del futuro mueble para cubrirlo realmente resulta algo muy sencillo. Tan solo tenemos que tomar sus dimensiones y las distancias al suelo y la pared. Nos van a ser de gran utilidad esta serie de medidas:


- La altura del radiador:

Se toma desde su parte inferior a la superior y, preferiblemente, también se ha de tomar desde el suelo a la parte superior, para hacernos una idea de la altura total a salvar por la pieza.

- La anchura del radiador:

Tomada desde su extremo izquierdo al derecho, incluyendo posibles codos o mandos de regulación.

- La profundidad con respecto a la pared:

Aquí podemos medir primero la del radiador por sí mismo, y luego anotar también la distancia que lo separa de la pared de fondo para tener la dimensión total de la profundidad del futuro mueble.

Las dimensiones del rodapié. En caso de que lo haya, habrá que tomar las medidas de altura y de profundidad del mismo, pues resultan muy importantes especialmente de cara al acabado de aquellos cubreradiadores que lleguen hasta el suelo.


Para los que vayan colgados y volados sobre el suelo, también es importante saber a qué altura del suelo deben situarse como mínimo.


Una vez tengas toda esta información, podremos informarte de los precios y de los acabados más baratos, modernos y originales de los que disponemos para ti. Podrás ver también nuestro catálogo de muebles para coger ideas frescas y poder adaptarlos a tu decoración ideal.

Llámanos y te asesoraremos encantados de informarte sin compromiso.

PUEDES VER NUESTROS CUBRERADIADORES AQUÍ
¿En que material se fabrican los cubreradiadores?

Todos nuestros cubre radiadores están fabricados con materiales de primera calidad. En Madera o MDF puedes elegir tu cubre radiador en el material que más te guste.

¿Tienen medidas estándar los cubreradiadores?

No existe una medida estándar de radiador y por tanto tampoco de cubre radiador, cada uno es fabricado a medida dependiendo del hueco a cubrir por cada cliente.

¿Me envían mi nuevo cubreradiador?

Por supuesto, todos nuestros productos son enviados hasta la misma puerta de su casa para que no tenga que preocuparse por nada, solo sentarse y esperar el nuevo cubre radiador a medida que ha adquirido en Brico-Valera al mejor precio.

¿Puedo elegir el acabado de mi cubreradiador?

Ni lo dude, usted puede personalizar su cubre radiador hasta el más mínimo detalle, y por supuesto puede elegir el acabado deseado, pero tiene que tener en cuenta el tipo de material elegido para la fabricación ya que dependiendo de si es madera o MDF podemos elegir un acabado u otro. Puede ver los acabados aquí.

¿Tenéis más diseños de cubreradiadores?

En nuestro catálogo de cubreradiadores están solo algunos de los modelos más solicitados por nuestros clientes, pero cómo fabricantes podemos diseñar el cubre radiador a su gusto, si no encuentra el modelo que buscaba no dude en contactar con nosotros y explicarnos su idea, intentaremos darle forma de la forma más precisa.

¿Perderé potencia calorífica de mi radiador?

La respuesta es NO, con nuestros cubre radiadores usted no perderá ni un ápice del calor que propague su radiador, gracias a los diseños con aberturas en todo el perímetro del cubre radiador nos aseguramos que el calor se expanda de forma natural por toda la estancia sin que afecte al funcionamiento del sistema de calefacción.

¿No perderá la pintura o se estropeará con el calor?

Para nada, todos nuestros cubreradiadores así como el acabado que se les da están preparados para resistir la temperatura máxima del radiador, además su diseño está preparado para que ninguna parte del cubre radiador entre en contacto con la fuente de calor evitando posibles desperfectos en la pintura o la estructura de este.

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