Puertas acorazadas y precio, recomendaciones

Puertas acorazadas y precio, recomendaciones

Las puertas acorazadas y su precio son un símbolo de seguridad y la primera defensa en caso de robo. Además, conllevan una inversión a largo plazo que debe meditarse y para la que hay que tener ciertos aspectos en cuenta. En el mercado puedes encontrar diferentes tipos, con características y materiales de lo más variado. Pero también hay que tener presente el sistema de la cerradura.

Elegir siempre es difícil y en este caso estás jugándote algo tan importante como es la seguridad del hogar. Los datos arrojan que tan solo el 1 % de las viviendas en España poseen la puerta acorazada adecuada. Puede parecer desalentador, pero solo hay que elegir con cabeza y tratar de adaptarse a las circunstancias.

Cuidado con la relación calidad-precio y seguridad

Los precios que puedes encontrar en el mercado suelen oscilar desde los 900 hasta más de 3000 euros. Como ya se ha dicho, estas puertas son una inversión a largo plazo y en seguridad. Además, el precio va a ser un factor que influirá en la fiabilidad ante el robo.

Muchos son los profesionales que inciden en evitar las que estén a menos de 1000 euros, ya que apenas ofrecen resistencia a los ladrones. Es más, algunas infografías consultadas muestran que son las más buscadas por la mayoría de cacos. Cuentan con sistemas muy básicos de protección y es posible forzarlas en poco tiempo. Por desgracia, el 85 % de las viviendas poseen estas puertas.

Los modelos de entre 1600 y 2000 euros requieren un mayor tiempo para superarlas, pero siguen siendo una mala inversión. En estos casos lo más recomendable es modificar algunos elementos de la misma, ya que muchas viviendas suelen contar con puertas de estos precios. Reforzar con una segunda cerradura o bombillo debería ser suficiente. Además, son partes de fácil sustitución que oscilan entre los 10 y 60 euros.

Junto a los cambios mencionados, para puertas en esta franja de precios es recomendable combinarlas con una alarma o cualquier medio de disuasión. La idea, al final, es plantearse con los años la compra de una puerta que aporte mayores medidas de seguridad.

A partir de 2300 euros se considera que una puerta es segura. Esto se debe a que su resistencia hará que los eventuales ladrones tarden mucho en forzarlas, por lo que tendrás tiempo hasta de preguntarles si lo están haciendo bien. Junto a esto, es recomendable instalar un sistema de detección anticipado y una cerradura doble.

La mejor relación calidad-precio la encontrarás a los 3000 euros. Puede que no esté al alcance de todo el mundo, pero sus características las convierten en una defensa muy trabajosa. Cuentan con capas de diversos materiales para evitar el daño de golpes, poseen cerradura electrónica o una estructura integral de defensa. Además, son puertas que poseen una obsolescencia de unos siete u ocho años, algo muy a tener en cuenta antes de la compra.

¿Qué elementos hacen segura a una puerta?

Para empezar, debe contar con un premarco en el que se asiente el propio marco. En ambos casos deberán ser de acero y dos milímetros de grosor. Además, si cuenta con bisagras ocultas será más difícil de forzar. Junto a esto, un pinto de dos centímetros evitará que sea forzado por una palanca, ya que esta es la zona donde la puerta se apoya al cerrarse.

La hoja de la puerta debe ser de acero ligero, ya que si pesa más de 130 kilos los pernios sufrirán y será más sencillo forzar la puerta. Asimismo, si cuenta con nueve o menos pestillos la durabilidad no se reducirá. Junto a la hoja, la cerradura es el elemento más sensible y por ello estará realizada en acero galvanizado para evitar corrosiones.

La calidad de la cerradura debe estar totalmente garantizada y estar apoyada por sistemas que la refuercen. Para tal fin, es recomendable que posean un sistema autobloqueo en caso de forzado o antihundimiento de los pestillos.

Para terminar, la instalación es casi más importante que la puerta en sí, ya que si es deficiente las características negativas que pueda tener la puerta se verán reforzadas. Recuerda que el objetivo es aumentar la seguridad, no reducirla invirtiendo una cantidad astronómica en algo que fallará por una mala instalación.

Convierte tu casa en una fortaleza

La seguridad es algo en lo que no debe escatimarse y mucho menos poner en entredicho. Sin embargo, hay que actuar con cabeza para evitar, por ejemplo, una mala instalación que empeore las características de la puerta. Al final, hay que tener en cuenta las circunstancias personales y actuar en consecuencia. Por ejemplo, si vives en un barrio seguro no hay razón para desembolsar 4000 euros. El sentido común, a veces, es la mejor defensa.

Las puertas acorazadas y su precio son la defensa más importante ante un robo y esta debe garantizar tu tranquilidad durante décadas.