Saber decorar una oficina o un despacho puede llegar a ser un verdadero quebradero de cabeza. Por norma general, pasamos muchísimo tiempo en un espacio de trabajo y a veces no le damos la importancia necesaria a la decoración, siendo esta un elemento muy importante.

¿Sabías que el tiempo promedio que dedicamos al trabajo es de unos 8 años completos de nuestra vida? Demasiado tiempo para trabajar en un ambiente que no nos ayuda a concentrarnos o a sentirnos bien, ¿no crees? Si este es tu caso y quieres saber cómo decorar una oficina para poder trabajar de forma productiva y estar a gusto, no te pierdas nuestros consejos.

La psicología del color en la oficina o el despacho

Aunque no te lo creas, existen colores que te pueden ayudar a trabajar más eficientemente. El impacto emocional de los colores en tu estado de ánimo influye directamente en tu productividad.

Si no puedes cambiar el color de las paredes o el suelo, no te preocupes. Puedes incorporar otros elementos como muebles, cuadros, alfombras o jarrones de ese color.

El azul es uno de los colores más relajantes y se relaciona con el aire y el agua. Este color ayuda a crear un espacio sereno, calmante y reflexivo, ideal para aumentar la productividad. Es por ello que es uno de los colores más recomendable para un espacio de trabajo.

El verde y el gris son dos colores que contribuyen a reducir el ambiente estresante y tenso. Combínalos para conseguir una sensación de relajación de forma natural. Si pasas mucho tiempo delante de una pantalla, incorpora elementos de color verde en la oficina ya que este te ayudará a relajar los ojos y no sobrecargar la vista.

El morado es tu color si te dedicas a algo relacionado con la creatividad. Te ayudará a concentrarte y crear ideas de forma más fluida y eficaz.

El naranja y el amarillo pueden ser una buena elección para espacios donde se necesite un pequeño chute de energía. Cuando el trabajo se hace cuesta arriba, estos colores ayudarán a vitalizarte y animarte.

A pesar de que muchos de los muebles o accesorios de oficina suelen ser de colores neutros, oscuros o apagados, te invitamos a que introduzcas elementos de color en tu espacio de trabajo.

La importancia de la luz natural

La luz natural es muy importante en nuestra vida. Es más, ¿sabías que existe el Trastorno Afectivo Temporal? Se trata de una depresión que aparece en otoño e invierno por la falta de luz solar y cuyos síntomas mejoran en primavera.

En el espacio de trabajo la luz natural sigue siendo igual de significativa ya que disminuye el estrés de forma natural, ayuda a crear un estado de alerta adecuado y desencadena las neurotransmisiones del cerebro para funcionar de forma correcta.

Si en tu oficina la luz no llega de forma natural (o llega muy poco), puedes optar por pintar las paredes de blanco o introducir elementos claros para que la luz se refleje mejor.

El mobiliario adecuado para la oficina: mesas, sillas, cuadros, jarrones...

El mobiliario es la parte clave de la decoración de un despacho. Te contamos qué debes buscar para poder rendir mejor en tu espacio de trabajo.

Sillas

Asegúrate de encontrar una silla ergonómica que se adapte a tu cuerpo, ya que pasarás gran parte del día en ella. Con el fin de evitar lesiones musculares, malestar o incomodidad, debes elegir bien la silla de tu oficina.

El asiento debe ser estable para que puedas mantener una postura correcta. Es recomendable que sus bordes estén levemente curvados porque así evitarás compresión en las rodillas y muslos.

Lo ideal es que el respaldo, por otro lado, sea regulable y llegue como mínimo a la parte media de la espalda. Fíjate en que tenga una pequeña prominencia para la zona lumbar, porque así te evitarás muchos dolores de espalda.

Una vez tengas claras estas dos cosas, puedes pasar a buscar una silla de tu gusto a nivel estético o con funciones extra. Hoy en día existen muchas sillas que te permitirán pasar mucho tiempo sentado sin que notes el cansancio o dolores musculares. Sin embargo, es importante que recuerdes que debes levantarte cada media hora un poquito para que tu salud no se vea afectada.

Mesas

Para empezar, debes elegir una mesa donde tengas suficiente espacio para colocar todo lo necesario. Parece algo evidente, pero visualizar todo lo que irá encima ayudará a elegir un escritorio adecuado antes de comprarlo. Si tienes poco espacio, opta por mesas con una bandeja extraíble para el teclado.

También es fundamental que tenga suficiente espacio debajo para que no se reduzca tu movilidad. Es recomendable que no estés encajado y puedas estirar bien las piernas.

Existen otras funcionalidades que pueden ayudarte a mantener el escritorio despejado y ordenado, como son las cajoneras o acanaladuras para los cables.

Elementos decorativos

Busca accesorios y elementos decorativos que puedan ayudarte a sentirte mejor y a aumentar la productividad.

Seguramente, los cuadros sean la opción más acertada para decorar tu oficina. Más allá de buscar colores y formas que encajen a la perfección, busca algo que te inspire y te insufle energía ya que, al pasar mucho tiempo en el mismo espacio, necesitarás algo que te transmita fuerza, seguridad y determinación.

A parte de los cuadros, puedes colocar cartelerastablones y calendarios en las paredes para poder organizarte mejor. Otra buena idea es incluir frasesmensajes positivos y fotografías para inspirarte y llenarte de energía.

Incluir plantas en tu espacio de trabajo te ayudará a crear un ambiente personal y relajado. Los jarrones (ya sea para poner unas flores o no) y las figuras decorativas, también pueden contribuir a sentirte más cómodo.

Errores que debes evitar a la hora de decorar una oficina

La decoración de un despacho puede llegar a ser una tarea complicada si no sabes por dónde empezar. Para que no cometas ningún error y puedas acertar a la primera, sigue estos consejos.

Espacio suficiente para el almacenaje

Olvídate de hacer montañas de papeles, coleccionar bolígrafos y marcadores en tu mesa o hacer una exposición de cables como si de una obra abstracta se tratara. Es fundamental que tengas todo lo necesario para mantener un orden en la oficina, ayudándote de estanterías, cajoneras, archivadores y otros muebles de almacenaje.

El desorden y el caos no solo dan una imagen horrible, haciendo que te cuestiones si tienes el síndrome de Diógenes, sino también contribuyen a la dispersión y ralentización de tus ideas. En otras palabras, trabajarás más lento y peor.

Separa tu zona de trabajo de la zona de relax

Si eres de los afortunados que trabajan desde casa, mantén tu zona de trabajo alejada del resto de la casa. Esto te ayudará a conservar un orden interno y mantendrá tu productividad alta. Sabrás que cuando tienes que trabajar, tienes que trabajar sin interrupciones o distracciones.

No recargues tu zona de trabajo

Menos es más. En la decoración pasa lo mismo: cuanto más espacio, menos cargado estará el ambiente y menos cargado estarás tú. No te esfuerces en ocupar todos los huecos de la pared tirando del “horror vacui”, céntrate en lo importante y en elementos que fomenten la concentración.

No te olvides del toque personal

No tienes que enmarcar todas las fotos de tu familia lejana que nunca conociste y que emigró a Escocia y llevarlas a tu espacio de trabajo. Basta con dar un toque personal al escritorio o a las estanterías con algunas fotos de seres queridos más cercanos que crearán un ambiente más relajado. Tener presente algo personal te dará ánimos y te motivará en los momentos de bajón.

Descansa lo suficiente

Existen personas que son incapaces de parar y desconectar, lo que acaba afectando a su concentración y rendimiento con al paso de las horas. Si este es tu caso trabaja en ello activamente, porque el descanso en las jornadas de trabajo es imprescindible. No te olvides de estirar las piernas si pasas mucho tiempo sentado y levantarte cada media hora. Recuerda que tu salud está por encima de todo y que debes cuidarte.

Estilos de decoración

Existen muchos estilos que puedes elegir para decorar tu estudio de trabajo. Conoce los más populares y reinvéntalos. No habrá nada más original y único que algo tuyo.

Estos son los más populares de los últimos tiempos, toma nota e ¡inspírate!

Estilo minimalista

Si quieres darle un toque minimalista a tu oficina, debes centrarte en la idea de "el diseño perfecto es aquel al que no puedes quitarle nada más", limitando el espacio de trabajo única y exclusivamente a lo que necesitas.

El color blanco debe ser el predominante, aunque puedes añadir elementos de color gris, amarillo o verde. Si eres de los que arriesgan, puedes experimentar con el negro ya que crea contrastes muy interesantes. Elijas lo que elijas, es importante que haya mucha luz, preferiblemente natural.

Estilo moderno

Si lo que buscas es un estilo moderno, importado de la escuela Bauhaus, debes centrarte en la sencillez y en las figuras geométricas. Enfócate en muebles de diseño clásico, son los que darán el toque definitivo a la decoración. El vidrio es otra característica significativa de este estilo, así que puedes incluir lámparas o elementos decorativos de este material.

Estilo industrial

Si te gusta el estilo industrial con toques vintage debes reutilizar objetos antiguos o de segunda mano. Céntrate en la madera desgastada, el metal abollado y el hormigón sin revestimientos. Las lámparas deben parecer sacadas de una fábrica, de metal y vidrio.

Quedan muy bien elementos recuperados de fábricas industriales convertidos en muebles o elementos decorativos. Para terminar, puedes incluir foto-murales de ladrillos ya que proporcionarán un efecto realista sin tener que destrozar una pared.

Estilo nórdico

El estilo nórdico ha generado muchos seguidores en los últimos tiempos. Para recrearlo, elige en color blanco, tanto para las paredes como para los muebles. Este tono reflejará la luz y creará un entorno muy luminoso. Añade elementos metálicos o en color negro para acentuar el toque atemporal.

Si tienes la posibilidad, puedes incluir plantas cerca de las ventanas y elementos con detalles de madera como marcos, figuras, baldas, etc. En cuanto a los cuadros, opta por el arte tipográfico en blanco y negro para darle un toque único.

Estilo zen

Se trata de una combinación entre el minimalismo y el equilibrio. Decántate por colores neutros y naturales como el gris, café o beige. En cuanto a elementos decorativos, puedes incluir unas velas, una estatua de Buda, plantas o piedras de interiores. Un bonsái, por ejemplo, podría dar el toque perfecto para conseguir este estilo.

Si quieres lograr más ambientación, coloca incienso o un difusor de aceites naturales. En resumen, sigue la pauta de crear un espacio que invite a la armonía y tranquilidad.

Estilo bohemio

El estilo bohemio, conocido también como hippie chic o boho chic se ha vuelto muy popular en los últimos años. Se caracteriza por el "más es más", sus colores vivos y materiales naturales. Escoge alfombras y revestimientos con patrones coloridos, no tengas miedo a experimentar y probar.

Si quieres recrear el estilo bohemio, puedes decorar la pared con un tapiz ya que son tendencia y conseguirán transmitir muy bien lo que buscas. Si te gusta la naturaleza, unas plantas no desentonarán, así que puedes dar ese toque verde a tu oficina.

Estilo rústico

Este estilo es uno de los más reclamados en todo el mundo a la hora de decorar un espacio. Combina los colores cálidos como el beige, el castaño o el rojizo con otros más fríos. Decántate por los muebles de texturas toscas y de colores tierra. Para cuadros, accesorios (preferiblemente artesanales o vintage) y textiles, puedes utilizar colores fríos. Obtendrás unos contrastes muy naturales típicos del estilo rústico.

Como ves, tienes muchas opciones para decorar una oficina o despacho y es cuestión de gustos. Todo se resume en que te encuentres en un ambiente que saque lo mejor de ti y puedas estar tranquilo, cómodo y a gusto. Sigue nuestros consejos para conseguir los mejores resultados y verás que tu rendimiento aumentará notablemente.