Todo lo que debes saber sobre los limpiafondos manuales

Todo lo que debes saber sobre los limpiafondos manuales

Una de las cosas que has de tener en mente cuando compras una piscina es que vas a tener que limpiarla. Puede que resulte ser una obviedad decirlo, pero pocos se lo plantean seriamente. Con el verano ya instalado y más de un chapuzón en marcha, hemos pensado dedicarle una entrada a los limpiafondos manuales. Este accesorio es indispensable y si quieres saberlo todo de él, no dejes de leer. ¡Empezamos!

Tipos de limpiafondos

​Antes de pasar a hablarte de sus ventajas, vamos a definir qué tipos de limpiafondos existen en el mercado. Estos pueden dividirse en dos grandes grupos: los manuales y los automáticos.

Limpiafondos manuales

¿Qué decir de ellos? Son los de toda la vida. Funcionan succionando, como un aspirador convencional, el fondo de las piscinas. Para hacerlos trabajar es necesario conectarlos al sistema de depuración, si no estarás haciendo esfuerzos en balde. Una vez acoplado el cabezal a la pértiga y la manguera de la depuradora, limpiar será tan simple como pequeña sea tu piscina.

Además, se pueden destacar tres subtipos según sea el cabezal:

  • - Tipo ovalado: nombrados por su forma, el cabezal es similar a un cepillo, por lo que limpiar la suciedad más rebelde no debe ser un problema. Funcionan acoplados a depuradoras de arena y cuentan con un mango que se extiende más de dos metros.
  • -Tipo venturi: reciben su nombre al usar el llamado efecto venturi para limpiar la piscina. Conectando el cabezal a una manguera de agua, se genera una corriente de absorción que arrastra la suciedad y la deposita en una red.
  • -Tipo jeringuilla: son los indicados para piscinas de pequeño tamaño, como las tubulares o las hinchables. No necesitan conexión alguna ya que se accionan mediante un émbolo que permite absorber la suciedad.

Limpiafondos automáticos

Son el último grito en el limpiado de piscinas. Funcionan solos, por lo que puedes sentarte y contemplar cómo trabajan, pero requieren una mayor inversión. Aparecen en tres tipos:

  • - Hidráulicos por aspiración: conectados a la depuradora, usan la capacidad de succión de esta para limpiar fondos y paredes.
  • - Hidráulicos por presión: usan la presión de la bomba de la piscina tanto al limpiar como para moverse por el fondo. No retienen partículas pequeñas.
  • - Eléctricos: son los más sofisticados. Son autónomos gracias a una corriente de baja intensidad y a unos pequeños motores. Suelen ser polivalentes, por lo que pueden limpiar el fondo, las paredes y la superficie del agua.

Ventajas y consejos para el limpiado manual

La primera ventaja de los manuales es su precio. Suelen ser más económicos que los automáticos, por lo que no vas a invertir mucho capital. Los materiales y componentes destacan por su resistencia, algo que es normal ya que pasarás bastante tiempo usándolo. Por suerte, el equipo es ligero y sencillo al contar con un cabezal, la pértiga para moverlo y la manguera que conecta a la depuradora.

En cuanto a su uso, como decíamos antes, debes conectarlo a la depuradora para hacerlo funcionar. De esta manera, podrías ver los limpiafondos como una extensión de la depuradora. A la hora de limpiar es mejor si creas una rutina, siendo lo recomendable dedicarle un día de la semana, limpiar por la mañana o por la tarde y así evitar el calor de las horas centrales del día.

Busca siempre la posición vertical al sumergir el limpiafondos e ir de un extremo a otro, de la parte más profunda a la de menor profundidad (si cuentas con varias profundidades, claro). A la hora de pasarlo, debes hacerlo lentamente y en línea recta. Evita levantarlo con frecuencia o solo removerás la suciedad complicándote la vida.

Ejemplos de aparatos manuales

A la hora de elegir el más conveniente para tus necesidades, puede ser que el catálogo te abrume. Por esto, hemos pensado ofrecerte una selección de limpiafondos para que puedas conocerlos y compararlos. Además, existen precios variados y siempre hay ofertas de todo tipo.

Una gran recomendación ofrecida por Productos QP es su limpiafondos metálico 500340CP. Resulta una buena opción por lo fácil que resulta moverlo gracias a sus cuatro ruedines; será poca la suciedad que se te escapará con este cabezal. Además, cuenta con 35 cm de anchura y está fabricado en aluminio, por lo que no tendrás que preocuparte de que se corroa o estropee pronto.

Si estás interesado en un tipo ovalado, desde Gre ofrecen su limpiafondos 40017. De precio asequible, permite la limpieza de los fondos y medias cañas de la piscina. Gracias a su capacidad rotatoria y los cepillos laterales dejarás la piscina limpia para cada nuevo baño.

Una opción aún más económica la ofrece Kokido. El Kokido Básico es perfecto para la limpieza tanto de piscinas enterradas como de superficie. Está fabricado con materiales de alta calidad y destaca por ser muy práctico a la hora de desempeñar su función.

Por último, para aquellos para quienes el dinero no es un impedimento y buscan calidad, la misma Kokido pone a su disposición su EV81CBX/EU. Este limpiafondos manual cuenta con 5 ruedas pivotantes y funciona con batería de litio. No lo confundas con uno automático. La batería sirve para alimentar el filtro de 2,2 litros incorporado. Es una opción cómoda y fácil de usar.

¿Te han gustado nuestras sugerencias? No dudes en consultar nuestra página para ver aún más opciones de gran calidad.

Conclusión

​Como has podido ver, estos limpiafondos se adaptan a todas las carteras, piscinas y situaciones. Destacan a la hora de limpiar piscinas de tamaño medio y pequeño a cambio de un poco de esfuerzo. Con ellos dejarás tu piscina en perfectas condiciones para cada baño, solo con una limpieza semanal. Además, cuentan con diferentes tipos que suelen resultar muy económicos, sobre todo a la hora de compararlos con los limpiadores automáticos.

Si lo que estás buscando es comodidad, simplicidad y poco esfuerzo, pero la tecnología no es lo tuyo, los limpiafondos manuales son tu mejor opción. Pero recuerda no pasarlos mientras los miembros de tu familia o amistades se estén bañando, salvo que quieras darles un buen susto.