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¿Cómo debes limpiar tu casa tras una reforma?

  • 13 / diciembre / 2020
  • 6'
¿Cómo debes limpiar tu casa tras una reforma?

Cuando se realiza una reforma en la vivienda, además de tener en cuenta las calidades de los materiales y su distribución, también hay que pensar en los trabajos de limpieza posteriores a la reforma, los cuales pueden ser algo farragosos y molestos. Tanto antes de comenzar los trabajos como después de realizarlos, debes considerar una serie de claves para ahorrar tiempo, dinero y esfuerzo.

Pero, ¿cuáles son? ¿Cómo limpiar el espacio intervenido? Te contamos, a continuación, todos los detalles.

Claves a tener en cuenta antes de comenzar la reforma para facilitar la futura limpieza

Antes de iniciar los trabajos de reforma, ten en cuenta una serie de claves que te facilitarán la limpieza posterior. Sigue estos consejos:

Acordonar la zona en la que se están realizando reformas

Es muy importante tener acotada la zona en la que se van a realizar los trabajos. No solo por seguridad, sino para que el polvo o la suciedad no se extiendan a lo largo del espacio. Para ello, puedes optar por poner una sábana vieja en la puerta o entrada, que diferencie la zona en la que se interviene de la que no. También puedes colocar una cinta adhesiva que acote las áreas en las que se está trabajando.

Proteger cualquier objeto en el área a intervenir

Dentro de la zona donde se van a realizar los trabajos, es importante que se proteja todo tipo de objetos o mobiliario que no pueda trasladarse. Por ejemplo, un armario que no se puede mover deberá estar plastificado para evitar que las manchas de pintura o cemento lleguen a ensuciarlo. Así, nos ahorraremos la futura limpieza posterior. Además de optimizar tiempo, ya que luego evitaremos intervenir en esa zona, conseguiremos no dañar cualquier tipo de mueble (como los sofás, donde las manchas pueden hacer que perdamos un mueble clave en la vivienda).

Colocar papel en el suelo

Algo que se realiza en todos los trabajos de este tipo es colocar en el suelo papel de periódico o especial. Este consigue que las manchas no caigan al pavimento o los azulejos y lo estropeen. Así evitamos tener que pasar una cuchilla o productos específicos de limpieza para eliminar esas manchas, con la pérdida de tiempo que ello supone.

Ventanas abiertas en la medida de lo posible

No se trata de crear corriente, ya que el polvo se irá repartiendo por todo el espacio si hace mucho viento, además de que los ruidos pueden llegar a otros vecinos. Se trata de ventilar, dependiendo de las condiciones de humedad y las labores a realizar, para evitar la acumulación de gases nocivos en el interior del espacio, tanto en el momento de la obra como después de llevarla a cabo.

Especial atención con los armarios, espejos o marcos

Aunque tengamos los armarios cerrados e incluso cubiertos por un plástico, lo ideal será sellarlos con una cinta adhesiva especial. Gracias a ella conseguiremos que el polvo no entre y ensucie el interior; y así la ropa, la vajilla o cualquier objeto estarán a salvo. Esta cinta será tu aliada más destacada, cubriendo los marcos de puertas y ventanas para que tus propiedades no se vean afectadas. Lo mismo ocurre con los espejos, puesto que las manchas en ellos pueden dañarlos, ya que una eventual limpieza posterior podría rallar el cristal.

¿Cómo realizar la limpieza correctamente tras terminar la reforma de mi casa?

La limpieza de la casa requiere de una preparación desde el inicio. Solo de esta forma se podrá tener todo controlado y que las labores de limpieza no supongan un quebradero de cabeza.

Protégete

La protección es la primera clave que debes tener en cuenta cuando vas a realizar una limpieza. Si no cuentas con ayuda de una empresa externa profesional, te recomendamos que hagas acopio de diferentes productos y Equipos de Protección Individual que te protegerán en la limpieza.

Muchas personas pasan por alto este punto y limpian sin protegerse, algo que puede perjudicar seriamente su salud. Por ello, te recomendamos que compres mascarillas que se usan en la construcción, para que no respires el polvo; guantes, para no mojarte, ensuciarte ni dañar tus manos con los productos de limpieza que vayas a usar; gorro, con el mismo objetivo de los guantes, y tapones de oído, que se pueden usar durante la reforma y tras ella, para protegerte de los ruidos de la maquinaria.

Asimismo, recuerda que en la limpieza también puedes mojarte o mancharte, por lo que es importante que tengas en cuenta que los trabajos debes realizarlos con ropa vieja. No estropees tus prendas y saca del armario aquellas prendas que nunca te pones y que vas a tirar o donar. Y no solo eso, sino que también puedes usar una bata como protección extra.

Ventila todas las estancias

Aunque se recomienda como hemos comentado anteriormente que las ventanas estén abiertas mientras se realizan los trabajos de reformas, también es importante que estén abiertas tras las labores realizadas. Es vital que, cuanto antes, el hogar tenga el aire completamente renovado, sin que en el interior se acumulen gases molestos. Por lo tanto, deja que circule el aire con normalidad.

Puede resultarte útil, si deseas acelerar el proceso de secado o ventilación, el uso de ventiladores para conseguir que una parte del polvo salga hacia la calle. Eso sí, hazlo por la noche, para no molestar a los vecinos o viandantes. Tras tener en cuenta este segundo punto, ya estaremos listos para ponernos manos a la obra y dejar nuestro hogar reluciente.

Usa esponjas o paños húmedos

El uso de esponjas o paños húmedos te ayudará enormemente, pero también debes tener en cuenta la limpieza de diferentes zonas. Por ejemplo, las paredes y los techos pueden limpiarse con una esponja suave y muy reducida. En este caso, ten en cuenta que es muy importante que no chorree agua, puesto que puedes ir manchando más de la cuenta y formar un charco desagradable que puede estropear parte del trabajo realizado.

La humedad de estos accesorios evitará que el polvo vuelva y se acabe moviendo de un lado para otro, por lo que el trabajo será de calidad y sin grandes esfuerzos.

Cómo limpiar los muebles y puertas

Son una de las zonas que más dudas suscitan. Las puertas o muebles se deben tratar con limpiadores jabonosos, aunque en este caso debes tener en cuenta también la humedad y cómo escurres el paño antes de pasarlo, además de aclararlo, para que no exista arenilla que pueda rascar los muebles.

¿Es recomendable el uso de una aspiradora?

El uso de la aspiradora es muy recomendable, pero con cabeza. Se debe usar una vez se haya retirado parte del polvo y las manchas más difíciles de quitar. Esto es, se deben eliminar las grandes acumulaciones de polvo con una escoba y un recogedor, mientras que las acumulaciones menores, aquellas que son molestas al barrer y muy costosas de retirar, deben ser retiradas con la ayuda de una aspiradora.

Este electrodoméstico, muy demandado por las familias en su hogar, te ayudará a retirar el polvo sin grandes esfuerzos, pero sobre todo sin provocar grandes nubes de suciedad que puedas respirar. Recuerda, además, que el uso de la escoba puede ser contraproducente: habría que intervenir, posteriormente, en todo lo que ya se ha limpiado alrededor.

Presta atención a las esquinas

Son las más olvidadas del hogar. En ellas se acumula mucha suciedad que a simple vista no se ve, pero que con posterioridad puede ir repartiéndose de nuevo por la vivienda. Mucha atención, porque en todo repaso estas áreas en las zonas en las que se ha intervenido deben ser nuestra prioridad.

En el caso de que existan manchas que sean difíciles de eliminar, recuerda que lo ideal es hacerse con limpiadores específicos para el suelo que estemos limpiando e incluso optar por fregar a mano, con cubo y esponja. Se pueden ir rascando, suavemente, todas las manchas y repasando bien las esquinas para que toda la suciedad se vaya yendo. Existen algunos productos concretos que sirven para eliminar el yeso o el cemento, además de la pintura, por lo que es importante apostar, por ejemplo, por la acetona.

Una vez repasadas las esquinas, hay que volver a airear, para eliminar cualquier resto de ácaro y el posible olor de los productos aplicados. El resultado tras unas esquinas y rincones limpios será de una estancia impecable.

Ante todo, paciencia... seguro que queda algún resto

No desesperes. Siempre van a quedar restos que harán que tengas que estar pasando diferentes productos o soluciones una y otra vez. Sin embargo, si no hubieras seguido estos pasos clave que te comentamos, la limpieza se habría alargado más de la cuenta. Ten en cuenta que es muy complicado sacar todo a la primera y que esto no significa que estés limpiando mal.

Realizar una limpieza general, tras el trabajo de reformar el espacio, puede ser aburrido y costoso en tiempo. Conscientes de esta situación, en esta entrada te hemos contado cómo debes limpiar tu hogar tras una reforma. Siguiendo estos pasos, podrás tener un hogar limpio y reluciente, sin manchas ni tampoco suciedad acumulada.

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