Se acerca el invierno y pronto la calefacción va a tener que despertar de su letargo veraniego. Encontrar la temperatura adecuada es algo subjetivo, que cambia de persona a persona. Sin embargo, hay que intentar tener la calefacción a la temperatura recomendada, ya que hay mucho en juego.

Combatir el cambio climático es muy necesario y la eficiencia energética es una parte de la solución. Dentro de esto, usar con sentido la calefacción es igual a aportar tu granito de arena. ¿Quieres saber cuál es la temperatura recomendada? Entonces, sigue leyendo.

La temperatura adecuada para no congelarse

El IADE (Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía) fue el encargado de ofrecer unas temperaturas óptimas. Su objetivo era otorgar una guía para la gestión y utilización de la calefacción. Recomiendan mantener unos 20º C o 21º C en los momentos en los que haga frío y por la noche indican que es necesario apagar la calefacción o establecer el termostato entre los 15º C y 17º C.

Ajustándote a estas indicaciones estarás manejando parte de la energía eficazmente y ayudarás a que el planeta no se recaliente. Sin embargo, el IADE aporta más recomendaciones para un mejor uso. Por ejemplo, la calefacción debería programarse para activarse al llegar a casa y no mantenerla en funcionamiento todo el día, en especial si no vas a estar en casa.

Además, detalles como cerrar las persianas por la noche hará que se escape menos calor y corriendo las cortinas mitigarás la entrada de frío a través de los cristales. Si sigues estas recomendaciones mantendrás una temperatura de confort en todo momento.

Ventajas de seguir la temperatura recomendada

Mantener las cifras antes comentadas reduce el consumo, lo cual vas a notar en tu bolsillo, te lo aseguro. En concreto podrás ahorrar hasta un 14 % en gasto de calefacción, lo cual es bastante significativo. Por supuesto, no es necesaria ninguna inversión previa para lograr estos resultados, solo un poco de cuidado. Además, estarás reduciendo la huella de carbono que dejas en el medio ambiente, la cual indica cuál es tu impacto en el calentamiento global.

Sin embargo, puede que seguir estas temperaturas provoque algunos problemas. No todo el mundo siente el frío de la misma manera. Hay personas, sea por acumulación de grasa o predisposición genética, que toleran mejor el frío; aunque el verdadero quebradero de cabeza vendrá con los más frioleros. Estos pueden encontrar insuficiente una temperatura de 20º C en la casa cuando fuera se está bajo cero.

Una temperatura racional para cuidar el planeta

Contar con una temperatura adecuada es una pequeña aportación en la lucha contra el cambio climático. Además, existen toda una serie de recomendaciones para hacer más efectivas estas temperaturas. Sin embargo, se pueden dar algunos problemas, ya que no todo el mundo tolera el frío y el calor de la misma manera.

Poner la calefacción a la temperatura recomendada, al final, es una opción a tener en cuenta, ya que constituye un gran ahorro en las facturas sin hacer una inversión de ningún tipo.